Que un LED marque 5600K no significa nada y lo sabes. Kenny McMillan lo cuenta clarito en ProVideo: dos fuentes con la misma temperatura de color pueden tener espectros completamente distintos, con sus picos y sus agujeros que el numerito no te chiva. Su consejo de experto: olvidate del CCT a pelo, saca el espectrometro (el bueno de Sekonic C-800, 1.800€) y clava las coordenadas X/Y de la luz de referencia directamente en tu foco. Asi replicas la luz natural de verdad, con su rebote verde del arbol y su pared cutre incluidos, y no te comes horas en la sala. Mide dos veces, rueda una.
Fuente: ProVideo Coalition